NOVEDADES



NUEVO SAGRARIO

Es un motivo mas de alegría y gozo al saber que vamos cumpliendo con el mandato de nuestro P.F. Siervo de Dios Monseñor Miguel Ángel Builes cuando nos dijo que nuestra misión dura hasta "que se salve el ultimo mortal"; por tal motivo nos vamos expandiendo en el mundo y en esta ocasión seguimos nuestra acción de "ejercer la mayor misericordia que se pueda ver" en Balsas - Ecuador, Diocesis de Machala, en la parte de recursos compartimos mas información sobre nuestra nueva tierra de misión

 
julio
2010

FELICITACIONES

La espiritualidad de comunión y misericordia se fortalece en las experiencias de encuentro profundo con el Señor y con nuestros hermanos y hermanas.
Que esta celebración de Pentecostés marque huella profunda de cconversión en el SI que renovamos y lo mantengamos cada vez más fuerte hasta el encuentro definitivo con el AMOR hecho misericordia.
En la sección de recursos encontramos los nuevos subsidios para este tiempo litúrgico.

 
julio
2010

PRIMERA PROFESIÓN

“Dejarse formar. Una vez posesionado Jesús de ti, déjate formar y serás una extensión, una prolongación de Jesús, quien sin quitarte tu libertad ni absorberte, se trocará contigo en un solo principio de vida y de actividad sobrenatural: serás Jesús”. MTE 29 j
Las novicias Norma Ramírez, Xenia Mckay y Yuly García harán su primera profesión religiosa en la Casa Madre el día 14 de junio en ceremonia presidida por Mons. Jairo Jaramillo, Obispo de Santa Rosa de Osos. Mientras que sus compañeras Yury y Mireya Chuquizán la harán en la Catedral de Tulcán, el 27 de junio.

 
julio
2010

VOTOS PERPETUOS

“Entrega total. Cómo la realizaré? Traspasando a Jesús todo lo mío, cuerpo y alma, pensamientos, deseos, afectos, potencias y sentidos, bienes exteriores, presente y porvenir, sin reservarme nada y con un solo empeño: el de amarle sin medida y sin reserva, cumpliendo con toda perfección su voluntad” MTE 29h

La Hna. Nelly Marcillo dirá su SI PERPETUO en Tulcán el día 27 de Junio ante su comunidad, familiares y demás pueblo de Dios que la acompañarán y serán testigos de su entrega definitiva.

 
julio
2010

BODAS DE PLATA

“Si queréis amadísimas hijas, ascender con Cristo a los cielos, procurad vivir a lo Cristo, sin desviaros un milímetro de sus huellas divinas. Sólo así triunfaréis y podréis entonar el himno de victoria” MTE 99

Con fraternal alegría compartimos el gozo de la fidelidad de nuestras Hermanas Narcisa Chugá y Socorro Higuita que se encuentran en su año jubilar de cinco lustros de consagración.
La celebración especial será:
Hna. Narcisa: Junio 27 en Tulcán - Ecuador
Hna. Socorro: Julio 11 en Santa Rosa de Osos

 
julio
2010

VIVAMOS LA PASCUA

Por: Mons. Rafael Lizcano García

La Pascua supone que pasemos primero por el camino de la cruz. Es así como podemos contemplar el rostro glorioso de Cristo, marcado con las cicatrices de su sacrificio.
A la Pascua se llega rompiendo nuestro propio sepulcro, realizando nuestro despojo total y llegando a la entrega sin reservas a Jesús.

Vivir la Pascua es, tomar conciencia de la grandeza y el poder de Jesucristo, con la ayuda del espíritu santo.

Es vivir llenos de amor, de ese amor que nos ofrece el señor, es dejarnos amar por él a su ritmo infinito y ser amor, como él, puro amor.
Es, dar muerte a nuestro egoísmo, ayudados por el ejemplo de Jesús, que ha llevado el amor hasta lo más alto, es servir por encima de nuestras fuerzas, es actuar al estilo de Jesús, ser pura entrega hasta el fin.
Es ser resonancia para la alegría del más feliz, el Señor Resucitado.

Vivir la Pascua es abrirnos al Espíritu Santo, para que nos ayude a sentir el poder y la alegría de Jesús resucitado.

Es reconocer la presencia de Jesús, en cada hermano que se nos cruza en el camino.
Es aceptar la sorpresa de Dios en cada instante de nuestra vida, la sorpresa de todos cuantos nos comparten el gozo de ser amados por el Señor, de haberle encontrado como Dios que nunca muere.
Es dejarnos renovar y recrear por el Señor, que cubre de vida nuestros huesos secos.

Vivir la Pascua es, estar con el corazón abierto a un mundo nuevo, que Jesús crea para nosotros y pone a nuestro alcance.

Vivamos la Pascua que nos permite estar en Cristo, estar en su alegría, estar en Él, sentirnos inmersos en su plenitud de amor, amar y dejarnos amar, llegar a una identidad tal, que nos hace ¡ser amor, puro amor!
Es llegar a la cumbre del amor, de un amor más fuerte que la muerte.
Es llegar a la libertad plena.
Es experimentar la plenitud de la paz y llegar a la perfección de la alegría.

Vivir la Pascua es, hacernos Eucaristía, llegar al “No vivo yo, es Cristo quien vive en mi”.

Es respirar el perfume de la esperanza.
Es tener los ojos de Jesús resucitado, para mirar este mundo y ungirlo de optimismo.
Es confrontar todo con la grandeza y la luz resplandeciente que es Cristo glorificado.

Vivir la Pascua es, buscar de manera incansable las cosas de arriba.

Es vivir con las actitudes de Cristo glorificado y glorioso.
Es “estar en Cristo”, sentirnos hijos amados del Señor, orar como Él, ser Jesús, dejarnos moldear por el amor de Dios.
Es saborear la entrega total de Jesús por mí, por todos y cada uno.

Vivir la Pascua es, es vestir el traje de la mujer nueva, del hombre nuevo.

Es disfrutar y hacer vida la misericordia y el perdón total.
Es permitirle a Dios, que por medio de nuestra amistad con Jesús, construya en nuestra alma toda su belleza.
Es vivir por anticipado, las actitudes del cielo, donde nos espera el amor, sólo el puro amor.
Es no tener otra luz, sino la que irradia Jesús resucitado, para iluminar cada acontecimiento de nuestra vida.

Vivir la Pascua es, dimensionar cada momento de nuestra existencia, con la convicción de que el Señor, conduce nuestra barca.

Es permitirle al Señor, que Él triunfe en nuestra vida.
Es ser resonancia para su gozo de amarnos y dar su vida por todos y cada uno de nosotros.

Es cantar rebosantes de alegría, porque tenemos el mismo destino que nos ha alcanzado nuestro redentor: Vida divina, Vida de Hijos de Dios, Vida en abundancia, para siempre, para siempre.

Es convocar a todos los hombres, para decirles: caminemos con el más poderoso y feliz de los hombres, con el Señor Jesús, nuestro Dios y nuestro hermano, que ha resucitado.

Hagamos de nuestra existencia un aleluya.

 
julio
2010

EN LA FIESTA DE SAN JOSÉ

San José es el modelo de FE, la virtud base de todas las virtudes del cristianismo Sigámosle en su vida entera y admitiremos la simplicidad y la fuerza de su fe. Dios le ordena recibir a la santísima Virgen como su Esposa fiel y mirar como su Dios, ese niño al que está obligado a servir de guardián y de protector. Cree, acepta y obedece. Toda su vida fue un acto de fe, ya que creyó en la divinidad de Jesús antes de que esta divinidad fuese afirmada por los milagros. Lo adoró como su Dios a ese pequeño niño, ese pequeño obrero, ese adolescente débil y pobre; reverenció el poder divino en medio de este abandono y de esta impotencia. Esta fe de San José venía porque seguía con simplicidad las luces que le venía de lo alto; no discutía, creía; no objetaba, obedecía. Esa debe ser la fe respecto de Dios y de la Iglesia, creer y actuar según la fe: las luces y las gracias se conceden a esta fe humilde y simple que siempre caracterizó a los grandes santos.
Colocamos bajo la proteción de San José a todos los hombres y para ellos las Bienaventuranzas de los varones que se encuentra en la sección de recursos.

 
julio
2010

INVITA LA DELEGADA

Hermanas:
Saludo y gracias por el recuerdo de esta Delegación, esperamos que todas podamos aprender el silencio del que se puede experimentar bajo la sombra del árbol de la vida, de la fe, de la entrega y del riesgo. Para todas muchas gracias. Que Ana Delina nos haga más santas o por lo menos la deseemos.
Un abrazo.
Hna. Socorro Arboleda R.
Delegación Ana Delina

 
julio
2010

ANA DELINA, TAMBIÉN INVITA

La primera Hija de la Misericordia inscrita en el libro de la naciente comunidad y la primera que selló con su sangre la alianza de fidelidad eterna a sí misma, a la Congregación, a la Iglesia, a Dios. El legado que recibimos de ésta “Mártir de la caridad fraterna” como la llamó nuestro Fundador, es un legado de esfuerzo para crecer en virtud, de aspirar a la santidad como vocación universal, de entrega sin cálculos ni condiciones hasta el heroísmo.
Recordar a Ana Delina es rendir tributo a una joven religiosa que descubrió en el silencio la riqueza insondable de la escucha a la voz divina. A través del silencio pudo escribir las páginas más hermosas y significativas de las bases en la construcción de la Basílica Humano-divina de las Hijas de la Misericordia, gracias a su apertura, disponibilidad, firmeza en la entrega y confianza absoluta en el Señor de su vida.
FELICITACIONES a las comunidades locales de Garzón, Ibagué, Soacha, Bogotá, Villa del Rosario y Tame que conforman la Delegación ANA DELINA. El testimonio de esta Hermana Mayor las impulse a impregnarse y a impregnar toda la Congregación de sus deseos crecientes de santidad conquistada en la fidelidad y constancia en el proceso de conversión.

 
julio
2010

AGRADECIMIENTO A TODA LA CONGREGACION

Muy queridas hermanas:
Quiero dar a cada una de mis hermanas de la Congregación, mis más expresivos agradecimientos por:
Las oraciones y súplicas que elevaron al Señor durante mi enfermedad. Por las llamadas telefónicas y las visitas personales y comunitarias en pro de mi salud, a causa de mi operación de columna cervical .
Aunque todavía no estoy totalmente recuperada, les invito a dar GRACIAS A DIOS y a la Madre de las MISERICORDIAS por su amor y bondad para conmigo en cada momento. Amor que me ha mantenido con ánimo en la restauración de mi salud y ahora me encuentro muy bien.
Agradezco de manera especial a la Madre Yolanda Salas y a su Consejo por haber encomendado durante este tiempo mis cuidados a las hermanas: Mercedes Gutiérrez y Consuelo Murillo, quienes asumieron esta misión con un gran amor, sacrificando no solo su sueño sino también su salud, privándose aun de gustos y descansos personales para atender con esmero y delicadeza hasta la más insignificante de mis necesidades. Que la experiencia de Dios en sus vidas sea la mejor recompensa a todas sus delicadezas y bondades.

GRACIAS, a la Comunidad Local de la Misericordia y a todas las Hermanas que por uno u otro motivo llegaron a esta Casa y se interesaron por mi salud y bienestar.

A la Madre Consuelo Arroyave y al nuevo Consejo General, por asumir con fe y caridad las limitaciones que conlleva la enfermedad de las hermanas, como una expresión de la Voluntad de Dios.

Dios Uno y Trino, sea quien nos conceda a todas, la FIDELIDAD AL LLAMADO Y ENVÍO que nos ha hecho Jesús para ser fermento de Unidad en nuestra Congregación y en la Iglesia, para que el mundo crea.
Con cariño fraternal: Hna. Oliva Mendoza G.

 
julio
2010