COMUNICADO ANTE CONVOCATORIA A PARO NACIONAL

 MOVILIZARSE ES LEGITIMO, EL VANDALISMO NUNCA

Ante el paro nacional convocado para el próximo 21 de noviembre, la Iglesia Católica en el país propone seis reflexiones que invitan a vivir esta jornada en un ambiente de “libertad y responsabilidad ciudadana”.

En un comunicado, los obispos colombianos recuerdan que “las movilizaciones son un derecho democrático cuando son expresión de libertad, de responsabilidad ciudadana (…) y apuntan al bien común”.

En esta línea, exhortan a “evitar que la movilización ciudadana degenere en agresión, saqueo, vandalismo y muerte (…) Esto alimenta el círculo de violencia que dolorosamente hemos vivido durante tantos años, que deslegitima cualquier reclamo y que no trae sino nuevos y más graves males”.

Finalmente, reafirman que “el camino hacia la superación de los problemas sociales y el desarrollo integral de nuestro país, pasa por la escucha y el diálogo con la participación de todos los actores sociales”.

Por ello, “la Iglesia católica quiere ser la primera en acompañar procesos en la línea del desarrollo integral y de la convivencia pacífica”, e invita a unirse en oración por Colombia este domingo 17 de noviembre, día en que se conmemora la Jornada Mundial de los Pobres.

 

Oración por la paz de Colombia

Padre, Tú eres un océano de paz y nos regalas por medio de tu Hijo
Jesucristo y por la acción del Espíritu Santo este don, y lo siembras en
nuestro corazón por medio de la conversión y la reconciliación.
Tú nos confías la paz a nuestra responsabilidad, convirtiéndonos en
artesanos de la paz, para construirla con “pasión, paciencia, experiencia y
tesón”.
Tú quieres que nuestras familias sean escuelas de paz donde te
escuchemos, acojamos y te sigamos mejor y, así germinen palabras y
gestos de perdón, escucha, diálogo, ternura, amor y reconciliación. Que
los niños y jóvenes se conviertan en protagonistas de un futuro de paz.
Acompáñanos en las responsabilidades que tenemos en nuestra vida
social, política, económica, cultural y eclesial. Haz que difundamos el
respeto por la vida, las personas y la creación; que seamos solidarios,
fraternos, justos y trabajadores del bien común.

Acoge en tu casa a quienes murieron víctimas de la guerra fratricida,
mueve el corazón de los actores violentos para que vuelvan a Ti y sean
también ellos constructores comprometidos de la paz. Fortalece a las
víctimas en su dignidad y otórgales valentía para ofrecer el perdón.
Que María Reina de la paz, nos ayude a desarmar el corazón, a vivir la
justicia, el perdón, la reconciliación y la paz, para que nazca en Colombia
la civilización del amor.

Fuente: https://www.cec.org.co/

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