ORAR Y LABORAR

Diez y siete hermanas mayores compartieron en fraternidad su formación permanente, estuvieron acompañadas en lo espiritual por Mons. Edgar Tirado MXY, y por el Padre Hernando Arango; igualmente por la Gerontóloga Martha García y por el Psicólogo Octavio Rojo. Fue un encuentro lleno de alegría, de experiencias significativas, e intercambio de vida con algunas jóvenes de formación inicial.

La formación permanente, es una etapa que exige una actitud permanente de crecimiento en Cristo. Es la voluntad decidida de cultivarse como persona y como consagrada. Esta necesidad vital de formación permanente nos implica a todas, sin excepción, de manera enfática asumimos la formación como itinerario que nos permite vivir más en Dios, por El, y con El. Fue muy enriquecedor este paréntesis donde las vivieron un oasis espiritual y fraterno. La Reina y Madre de las Misericordias les hizo el amor y ternura de Dios y re-descubrir el sueño de cristificación que nos legara el Venerable Fundador .

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