VIVEN Y CELEBRAN LA LITURGIA

COMUNIDAD CELEBRATIVA

ACUDIMOS ASIDUAMENTE A LAS ORACIONES Y A LA FRACCIÓN DEL PAN

"La Liturgia “constituye el culmen hacia el cual tiende la acción de la Iglesia y a la vez la fuente de donde mana su fuerza vital” (SC, 10)"

QUE ARDE EL AMORLas Hijas de la Misericordia, vivimos nuestra vida teologal a través de vivencia de las virtudes teologales: Fe, Esperanza y Caridad.  La primacía de nuestro tiempo es para Dios a través de la contemplación y la oración personal, contemplativa y litúrgica.  La Eucaristía es el centro y fuente de nuestra vida Consagrada. Cultivamos desde el amor a la Eucaristía en el Sagrario la amistad e intimidad con quien sabemos nos ama como nadie.

En la liturgia encontramos la “fuente” y el origen de nuestra koinonía o comunión como miembros que somos del único Cuerpo de Cristo (Cf. 1 Cor 12,12s), la mistagogía o introducción a los sanos misterios desde los signos de la misma liturgia, inspiran la diakonía o servicio a los hermanos desde nuestro carisma (Cf. He 2, 42s), igualmente, nos lleva a vivir y anunciar la defensa de la fe (Cf. 1 Pe 3,15), la misión o anuncio de la Buena Noticia con la palabra y las obras, y por último, la martiría o testimonio nos invitan a amar hasta el extremo y de ser necesario, hasta dar la vida (Cf. He 1,8; 22,15). La liturgia, es el corazón de la Iglesia y por tanto de nuestra Vida Consagrada.

En ella, la Iglesia vive y expresa su verdadera identidad como comunidad bautismal, escogida no según la carne sino por vocación; como comunidad nupcial que espera en la fidelidad a su Esposo que retorna (1 Cor 11, 26; Mt 25,1-13); como comunidad católica que supera las barreras de la raza, la lengua, la cultura, el espacio y el tiempo; como comunidad diaconal articulada en la diversidad de ministerios para el servicio de Dios y como comunidad misionera que sabe salir al mundo para santificarlo y llevarlo a la Eucaristía. De la liturgia mana la gracia como de su fuente y se obtiene con la máxima eficacia la santificación de los hombres y la glorificación de Dios, fines a los cuales tienden las demás obras de la Iglesia y de los hombres. (S C, 10). Cf. Cuestiones Teológicas, Vol. 42, No. 97 01 15, 2015 Ricardo Tobón Restrepo.

"Hacemos ésto en memoria de Jesucristo"

 El mandamiento de Jesús de repetir sus gestos y sus palabras "hasta que venga" (1 Co 11,26), no exige solamente acordarse de Jesús y de lo que hizo. Requiere la  celebración litúrgica por los Apóstoles y sus sucesores del memorial de Cristo, de su vida, de su muerte, de su resurrección y de su intercesión junto al Padre. C. I. C. 1341 Desde el comienzo la Iglesia fue fiel a la orden del Señor. De la Iglesia de Jerusalén se dice:

«Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, fieles a la comunión fraterna, a la fracción del pan y a las oraciones [...] Acudían al Templo todos los días con perseverancia y con un mismo espíritu, partían el pan por las casas y tomaban el alimento con alegría y con sencillez de corazón» (Hch 2,42.46). C. I. C. 1342.

Reloj para horas de la Liturgia canónicas

SIEMPRENCOMUNIÓN

Las principales horas en las que nos unimos a toda la iglesia son: los "laudes", que se hacen por la mañana antes de comenzar las labores , y las "vísperas", al atardecer, cuando regresamos a casa. Cada una requiere solo unos 15 minutos. 

Ya los judíos desde antes de Cristo tenían la práctica de orar en horas establecidas. Jesús mismo, como judío piadoso, rezaba en estas horas. En la hora nona, mientras colgaba de la cruz, rezó las primeras palabras del salmo 22: "Dios mío, por qué me has abandonado"

La Sagrada Escrituras nos invita a orar sin cesar

  • "Jesús les decía una parábola para enseñarles que era preciso orar siempre sin desfallecer" (Lucas 18,1)
  • San Pablo enseña a vivir "perseverantes en la oración" (Romanos 12,12)
  • La Iglesia siempre ha enseñado la importancia de la oración continua. Los Hechos de los Apóstoles presenta el testimonio de los primeros cristianos: "Todos ellos perseveraban en la oración" (Hechos 1,14).

El oficio divino es la forma oficial de implementar en la vida diaria la "oración continua" de manera que se mantenga una perpetua comunión con Dios. El oficio, siendo oración hecha como Cuerpo de Cristo, es la misma respiración de la Iglesia y expresión de la vida cristiana que es unión con Dios.

La Liturgia de las Horas, es fuente de vida espiritual porque es participación en la oración de Cristo, diálogo de amor eterno con su Padre, que caracteriza de modo esencial su vida y se manifiesta de modo admirable en su misterio pascual, y es fuente de vida espiritual para nosotros, porque redimidos por el misterio pascual y configurados con Cristo, por acción del Espíritu Santo, podemos entrar en este diálogo filial con el Padre que es la liturgia, y hacerlo personalmente como miembros del Cuerpo de Cristo que es la Iglesia.

Te invitamos a orar con la Liturgia de las Horas en familia o comunidad eclesial, ingresando al apartado de este sitio web a: hijasdelamisericordia.org/oratorio/liturgia-de-las-horas/.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Abrir chat
1
¿Necesitas ayuda?
Hola! Bienvenido a las Hijas de la Misericordia
¿En qué podemos ayudarte?