PARTICIPATIVA

UNIDAS, COMPARTEN TODO

Todos los que habían creído, vivían unidos, compartían sus bienes y los repartían entre todos, según las necesidades de cada uno. He. 2, 44-45

TODO LO HACEN EN COMUNIÓN

¡Toda Hija de la Misericordia es destinataria y agente de comunión y participación según el proyecto de vida personal, comunitario y congregacional, toda acción por tanto, es una forma de participar y construir la comunión, de aquí que una gobernanza evangélica, busque ante todo, la unidad de las personas y sus valores vocacionales.

ASAMBLEA, NUEVO PENTECOSTES

La vocación es el amor hasta el martirio, porque El apóstol no se encierra dentro de sí,... se agita impulsado por el amor y el celo... resuelto y generoso, capaz de todos los sacrificios, aún el de la propia vida, con tal que todas las almas se salven

AUTORIDAD, SERVICIO DE AMOR

Que el mayor entre ustedes sea como el más joven y el que gobierna como el que sirve, Lc. 22, 26. El Evangelio exige al que dirige: caridad fraterna, formación en su fe, amor a las hermanas y al Instituto; capacidad de diálogo y discernimiento comunitario, gran respeto, delicadeza, sinceridad, calidad humana y coherencia de vida, creatividad en la solución comunional de los problemas

ADMINISTRAR EN CLAVE EVANGÉLICA

La Eucaristía transforma en Cristo, esta identidad de vida entre Él y el comulgante se hace posible porque quien come su carne y bebe su sangre vive en Él y él en Dios. Toda liturgia es ofrenda permanente a Dios medio de Cristo: Por Él, con Él, y en El, a Ti Dios Padre Todopoderoso, en unidad del Espíritu Santo, toda honra y gloria, por los siglos de los siglos, Amén

 

ORGANISMOS DE PARTICIPACIÓN

 

NIVEL DE PARTICIPACIÓN

 

El Instituto de Hijas de la Misericordia como pueblo de Dios, es una comunidad fraterna de caridad teologal, fruto del encuentro con la Palabra de Dios, el don de la Eucaristía y demás sacramentos, y el espíritu carismático del Fundador. Están llamadas a vivir la profecía y dinamismo de comunión-participación-misión, unidas entre si; así se compenetran e implican mutuamente, por cuanto la comunión es a la vez fuente y fruto de su misión. Es el único e idéntico Espíritu quien las convoca y une a la Iglesia y las envía a predicar el Evangelio de la Misericordia por todos los medios, hasta los confines de la tierra"